El Jardín de la Oca

«El Jardín de la Oca» es una creación colectiva, a partir de una idea de Fernando Savater y dramaturgia de Jose Ramón Barea. Toca el tema de la marginación social en el marco de una institución penitenciaria. Este espectáculo es el resultado de una reflexión sobre las cárceles, la situación del sistema penitenciario y sus habitantes, los presos comunes.

“El Jardín de la Oca” establece cierto paralelismo y similitudes entre el juego de la oca y el sistema carcelario y su reglamento penitenciario. Se trata de un mundo cerrado donde rigen unas leyes que son las mismas que las del exterior, pero más brutales; el mismo autoritarismo, la misma disciplina, explotación y un fin específico: la destrucción de todo aquel que, conscientemente o inconscientemente, haya atacado las bases en las que se sustenta la explotación.

Tripontzi Jauna

«Tripontzi Jauna» Un juicio popular al gigante Tripontzi da pretexto para reconstruir una serie de pasajes de la historia de Euskadi.

Tripontzi, gigante de origen desconocido, será quien dé coherencia a distintos acontecimientos muy distantes en el tiempo.

La obra pide espacios abiertos, ya que se exige al espectador  movilidad y participación en el juego teatral que se le propone. Las máscaras y grandes muñecos contribuyen a darle un aire festivo y de caricatura.

La pretensión del grupo es ir creando progresivamente espectáculos totalmente en Euskera, que lleguen a tener personalidad propia, y sentar así las bases  del nuevo teatro vasco. Intentan crear un teatro de imágenes en el que la lengua, el idioma, no sea la necesidad primordial para entender la obra. La versión en euskera corre a cargo de Bernardo Atxaga.

Vivir por Bilbao

«Vivir por Bilbao» Será el primer espectáculo como profesionales. Trata sobre las luchas sociales durante la formación y crecimiento industrial de El Gran Bilbao.

Trata de ser una reflexión colectiva. La dramaturgia es de Jose Ramón Barea a partir de la novela “El Intruso” de Blasco Ibañez.

Cuentan con la colaboración, en la documentación, de los Gabinetes de Urbanismo de las Asociaciones de Vecinos de los barrios de Bilbao.

Por tanto, los sucesos que se recogen en “Vivir por Bilbao” tienen un fundamento histórico real y los textos son una recopilación de documentos que corresponden a las épocas a las que se refiere cada una de las escenas. La historia está centrada en determinadas tensiones sociales y abusos de poder, en desastres urbanísticos y especulaciones. La mayoría de las escenas transcurrirán en un hospital esperpéntico, donde los mecanotubos de las camas servirán para las innumerables transformaciones del espacio escénico. La historia transcurre a lo largo de un siglo y medio: de 1800 y pico a 1978 aproximadamente.

‘Vivir por Bilbao’ arrancaba con un pleno municipal en el que el alcalde saliente hacía estallar una bomba «para destruir la demagogia». Los personajes repasaban desde la cama del hospital los últimos cien años de Bilbao, de los barracones mineros a la alcaldesa de la época, Pilar Careaga.

 

Tripontzi eta Tiburtzi

«Tripontzi eta Tiburtzi» Espectáculo de máscaras y actores, pensado para el disfrute del público infantil, hecho para espacios abiertos en la calle,  para saltar, bailar, cantar y  recorrer las calles con la chavalería detrás.

Con este espectáculo salen por primera vez a la calle, abandonan los espacios cerrados.

La obra está concebida a partir de una investigación de las formas populares del teatro vasco. José Ramón Barea realiza el guión, se inspiraron en la arquitectura teatral de los carnavales, en los que el personaje central es el culpable de todos los males acaecidos en el pueblo durante el año y por ello es ajusticiado. La música original es del grupo Oskorri.

Con este espectáculo dan el primer paso a la profesionalización.

Crónicas del Doctor Z

“Crónicas del Doctor Z”  es una obra que estuvo paralizada durante más de un año por la censura. Rechazada y con más de cien tachaduras, por fin se estrena en Diciembre de 1975.

Espectáculo creado en colaboración con las asociaciones de familia y entidades culturales de los barrios de Bilbao.

Obra ambientada en el mundo circense, que recuerda al teatro cabaret. Compuesta por crónicas,  aparentemente independientes, que, a través de los personajes de una compañía ambulante dirigida por el misterioso Doctor Z, van desarrollando la temática, enfrentando trabajadores y empresarios, víctimas y verdugos, torturadores y torturados, la economía y el reparto de los beneficios.

Mantienen la utilización de máscaras y muñecos, trabajadas en el propio taller del grupo, bajo la dirección artística de Pedro Goiriena.

Es una obra de denuncia en la línea del Magic Circus de Jerome Savari.

En el estilo circense que se da  a la obra, la agilidad y la fina sátira se presta con efectividad a ese propósito de denuncia y crítica que la obra persigue. En algún lugar, los espectadores la calificaron de “la seriedad del humor”.

Aterpe Alai Asociación Cultural

«Aterpe Alai» ya existía como Asociación parroquial, en un entorno vecinal, situada en la iglesia de Los Santos Juanes en el Casco Viejo de Bilbao, en la calle Ronda nº 34. Allí se organizaban conferencias y diversas actividades culturales.

En 1965-66, un grupo de jóvenes se integran como grupo amateur de teatro en esta asociación parroquial y adaptan versiones en castellano de autores conocidos, como el poeta cubano Nicolás Guillén, Miguel Hernández, etc. Estos recitales eran acompañados, en ocasiones, por música en directo y montajes de diapositivas.

Recordemos algunos títulos:

  • “Paco Ramírez, Retrato Urbano”
  • “Recital de Poemas, El son de Nicolás Guillén”
  • “Recital y Biografía de Miguel Hernández»
  • «Silencio Pollos Pelones ya les van a echar su maíz»

Fabulilla con burro

«Fabulilla con Burro» Creación Colectiva a partir de la fábula “La Peste”, de La Fontaine, sobre texto del Padre Coloma. El montaje nació en base a improvisaciones sobre el propio texto para presentarlo al público infantil con canciones, música y máscaras.

En esencia, la obra relata un hecho ocurrido en una comunidad de animales, donde se produce la peste y hacen un juicio para buscar al culpable.

Consideran al espectador-niño como un ser con capacidades de entender el lenguaje de adultos.

En el programa de mano del espectáculo, Cómicos de la Legua escribe a modo de carta para los espectadores-niños:

“….luego hablaremos con vosotros, con los que queráis, para que nos deis vuestra opinión. Además hemos dejado un hueco en blanco para que nos escribáis contándonos qué os han parecido la obra, las máscaras, la música …..”